
Deje de adivinar cuándo se van a estropear sus lámparas UV
Durante mucho tiempo, el curado con luz UV en entornos industriales ha sido algo que se podía dejar funcionando sin preocupaciones. Se encendía la lámpara, se esperaba lo mejor… y se rezaba para no tener que lidiar con un montón de piezas dañadas debido a que la bombilla se había estropeado durante la noche.
Es una forma estresante de operar una línea de producción.
Por eso, ahora estamos intentando tratar las lámparas como datos que se pueden monitorear. Al integrar sensores de energía directamente en los dispositivos, finalmente podemos dejar de adivinar.
Cómo funciona realmente
La mayoría de las lámparas UV consumen una cantidad constante de energía. Pero aquí está el problema: la cantidad de energía consumida puede permanecer igual, mientras que la intensidad de la luz disminuye. Es entonces cuando el proceso de curado falla.
Hemos comenzado a incorporar sensores de energía e interfaces IoT directamente en la carcasa de las lámparas. Ahora, en lugar de tener que adivinar, basta con mirar un panel de control para ver la intensidad real de la luz y su declive espectral. Se podrá ver cómo la intensidad disminuye antes de que la línea de producción se detenga.
No se trata solo de ahorrar electricidad. Se trata de saber exactamente cuándo esa lámpara está a punto de alcanzar su límite.
La parte complicada: el hardware
Parece sencillo, pero las lámparas UV se calientan mucho. Realmente mucho.
Si se colocan electrónicos cerca del envoltorio de cuarzo, estos se dañarán en cuestión de minutos. Tuvimos que utilizar módulos de sensores aislados y cableados blindados para mantener todo frío y, lo más importante, para evitar que los balastes de alta tensión interfirieran con la señal.
Un consejo: su red debe ser capaz de manejar esta carga. Si su planta tiene zonas sin señal o Wi-Fi inestable, una lámpara “inteligente” no es más que una lámpara normal con componentes costosos dentro.
Haciendo que la línea sea más inteligente
La verdadera magia ocurre cuando estas lámparas se conectan al PLC.
Imagínese esto: el sensor de energía detecta una disminución del 10% en la intensidad de la luz UV. En lugar de que las piezas queden incompletas, el sistema reduce automáticamente la velocidad del transportador. Las piezas reciben la dosis necesaria, y la línea de producción continúa funcionando.
No hay interrupciones repentinas. Ninguna urgencia.
Deja de cambiar las bombillas porque sea martes, y comienza a hacerlo cuando los datos indican que es el momento adecuado. Es simplemente lógico.