
Bajo presión, no se puede permitir esperar a que la capacidad de emisión de luz en el rango de 365 nm disminuya un 15% para actuar. Por eso, diseñamos nuestras lámparas UV personalizadas teniendo en cuenta el factor de mantenimiento de su capacidad de emisión de luz: es decir, la capacidad de mantener esa emisión a lo largo del tiempo. De esta manera, la densidad energética necesaria para el proceso de curado se mantiene constante, turno tras turno.
Lo que realmente importa El factor de mantenimiento de la capacidad de emisión de luz UV no es algo relacionado con el marketing. Se trata de la curva de emisión de la lámpara en comparación con su intensidad máxima inicial. Nos enfocamos en mantener una emisión espectral estable en las longitudes de onda que son utilizadas por los fotoiniciadores de la tinta: 365 nm para sistemas basados en mercurio, y 385–405 nm para formulaciones compatibles con LED.
Lo que realmente importa es la intensidad máxima de emisión en el plano del sustrato, no solo números impresionantes en la superficie de la lámpara. Los recubrimientos dicroicos del reflector están diseñados para reducir la disminución de la emisión al final de su vida útil. Además, la estabilidad del arco eléctrico permite mantener la densidad energética dentro de unos límites muy precisos. Estas lámparas están diseñadas para funcionar durante largos períodos de tiempo, con una fluctuación en la emisión controlada, de modo que sea posible alcanzar la densidad energética requerida sin tener que aumentar la velocidad de operación.
Por qué funcionan bien en la práctica Nuestra promesa es sencilla: si nuestra lámpara UV personalizada no ofrece un rendimiento similar al de las marcas líderes, al mismo precio, le reembolsaremos el dinero. Sin promesas vacías, sino una estabilidad en la emisión de luz que se pueda verificar.
Una emisión estable significa menos productos defectuosos debido a un curado insuficiente, un enlace más consistente entre las moléculas de tinta, y un control más preciso de la cantidad de tinta utilizada. También significa que se puede trabajar a mayor velocidad sin preocuparse por un curado incompleto. Además, se puede reducir el inventario de lámparas, ya que su vida útil es predecible. La consumo de energía se controla, y los intervalos de sustitución se prolongan, lo que reduce el costo por hora de impresión.
Algunas notas prácticas Es importante elegir la lámpara adecuada para el sistema. Antes de instalarla, hay que verificar la geometría del reflector, el perfil dicroico y la compatibilidad con la fuente de alimentación, especialmente en cuanto a voltaje de arranque.
La emisión de luz depende del tipo de sustrato. Los sustratos opacos o sensibles al calor pueden requerir una selección precisa de longitudes de onda y una intensidad de emisión controlada, para evitar dañar el sustrato.
También es necesario verificar la configuración y el intervalo de calibración del radiómetro espectral. Solo se puede manejar aquello que se mide con precisión.